Vía Verde del Aceite

Con este post pretendemos profundizar en la Vía Verde del Aceite que contemplamos desde Lucena (Córdoba) a Jaén. Oficialmente se compone de dos vías:

  1. Vía Verde de la Subbética (Vía Verde del Aceite II), que pasa por las ciudades cordobesas de Lucena, Cabra, Doña Mencía, Zuheros y Luque.
  2. Vía Verde del Aceite, que pasa por las ciudades jienenses de Alcaudete, Martos, Torredonjimeno, Torredelcampo y Jaén.

Para la realización de la actividad desde el IES Enrique Nieto, es necesario completar una serie de permisos y autorizaciones:

Dentro de la logística que requeriría realizar este recorrido desde Melilla, comenzaremos contemplando el desplazamiento a la península en barco desde Acciona Transmediterranea.Como lo hemos contemplado dentro de actividades escolares, podríamos salir de Melilla un lunes o martes por la noche (23:30 aprox.) y llegar a Málaga al día siguiente a primera hora de la mañana (8:00 aprox.), para volver desde Málaga un jueves o viernes al medio día (13:00) y llegar a Melilla el mismo día por la noche (20:30).

El mismo día de salida por la noche se podría realizar una reunión para revisión de material y últimos consejos, por ejemplo, no olvidar DNI, no excederse en el peso, etc. Se quedará previamente en la Estación Marítima de Melilla para hacer la última revisión a las 22:00 horas. Allí se decidirá si se accederá al barco por donde los vehículos o los peatones.Las bicicletas viajan gratis en el barco y se dejarán atadas en un lugar habilitado frente a la consigna de maletas.Después de la primera noche en el barco con destino a Málaga, vamos directamente hacia la estación de autobuses de Málaga, situada al lado de la Estación de trenes “María Zambrano”.El recorrido se hará desde la Estación Marítima por la salida de vehículos, en dirección suroeste, paralelo a la Avda. Manuel Agustín Heredia y el Puente de Antonio Machado, pero por dentro del Puerto. Saldremos de la estación y regulado por semáforos iremos en dirección noroeste (calle del ingeniero José María Garnica y Explanada de la Estación), para girar a la izquierda (oeste) por la Calle Mendívil. La persona responsable de conducir la furgoneta deberá recogerla en la empresa ¿? Es más que interesante que utilice un GPS. Entre la calle Mendívil y Roger de Flor (peatonal), existe una zona de carga y descarga donde dejar la furgoneta para cargar las bicicletas.El desplazamiento desde Málaga sería en autobús hacia Lucena con la compañía ALSA. Existen horarios a las 9:00 y 11:30 horas, con llegadas a las 10:40 y 13:00 respectivamente. El coste del billete son de 7,82 euros. En el autobús de línea se admiten algunas bicicletas (unas tres bicicletas con su embalaje) con un suplemento de 5 euros.

Al llegar a Lucena la furgoneta buscará un estacionamiento cercano a la estación de autobuses donde poder sacar las bicicletas. La salida se puede demorar una hora entre que se sacan las bicicletas, algunas personas se cambian y se compra algo de comida y bebida en la cafetería de la estación.De la Estación de autobuses de Lucena nos dirigiremos por la Avda. del Parque en dirección Norte, para girar hacia la derecha (noreste) por la Ronda de San Francisco hasta llegar a una rotonda donde cogeremos en dirección norte por la Ctra. de Cabra (A-331). En la tercera intersección giramos a la derecha (este) para encontrarnos con la Vía Verde de la Subbética. Recorreremos el polígono industrial de Lucena, ciudad que en tiempo del Califato de Córdoba llegó a ser incluso la república independiente judía de Elissena. De aquellos tiempos nos ha llegado hasta nuestros días un rico patrimonio monumental de iglesias y un castillo.

Ya en la vía recordaremos que existe parte del camino que no realizaremos en dirección contraria hacia Puente Genil con destino previo a Las Navas del Selpillar. En esta zona destaca su importancia vinícola de Montilla-Moriles.

Durante toda la vía cruzaremos varias carreteras, senderos agrícolas, etc. Aunque nos recomiendan bajarnos de la bicicleta, con mucha prudencia y realizando una parada a modo de “Stop”, podríamos pasar montados.

Con destino a Cabra iremos contemplando en una suave y continuada subida algunos almendros y viñedos. A los 4 km pasaremos por el viaducto del barranco del Alamedal (P.K. 93,7), un atrevido vuelo metálico de 70 m de altura que cruza sobre el cerrado bosquete mediterráneo que ha tapizado la vaguada.Durante toda la vía podemos encontrarnos con tramos en obra o mejora. En la mayoría de ellos se puede pasar reduciendo la velocidad sin tener que coger itinerarios alternativos que exigen de mayores desniveles.

Tras un paso de unos 5 km por terrenos suaves llegaremos a un túnel que nos hace superar la antigua A-340  para introducirnos en más olivos.

El hospital y un auditorio nos alertarán de la llegada a Cabra donde podemos reagruparnos en la antigua estación de Cabra que alberga una elegante locomotora Mikado, una terraza restaurante y un Centro de Interpretación del Tren del Aceite, además de un área de descanso.

Si llegamos en el autobús que nos deja en Lucena a las 13:00 horas, podemos aprovechar en Cabra para comer. En la guía nos recomiendan las “soletillas de las Madres Agustinas Recoletas”. Te puedes hacer una idea de los precios de la terraza restaurante “El Andén” consultando su carta.Pasado cabra cruzaremos el viaducto conocido con el sugerente nombre de “Los dientes de la vieja“, de unos 25 m de altura y que pasa sobre la carretera. Desde el inicio del viaducto podemos admirar la fotografía que forma el mar de verde de los olivos.

El cerro Alvarillo a nuestra derecha, condiciona el trazado del ferrocarril. Pero también lo perfilan los arroyos que bajan del monte. Uno de ellos, el modesto arroyo del Fresno, obligó a los ingenieros a construir uno de los viaductos más espectaculares del ferrocarril: el viaducto de la Sima (km 26). Este impresionante tranzado de hierros se despliega a lo largo de 132 m, apoyándose en dos atrevidos pilares de piedra. Las vistas son muy agradecidas, casi tanto como el aire que muy a menudo sopla en este aéreo espacio habitualmente reservado a los pájaros. El silbo del viento colándose entre los hierros del puente pone banda sonora a este espacio casi mágico.

Tras el ascenso desde Cabra, se mostrará el “Túnel del Plantío” (km 26), primer y único túnel de la Vía Verde de la Subbética. La obra supera un collado pero casi en su coronación, habiendo construido lo que se viene a llamar un “túnel artificial”, es decir, un túnel realizado para garantizar la sujeción de los terrenos, no por estrictos condicionantes topográficos. Los escasamente 140 m del túnel apenas exigirán linternas.

El trazado va mostrando un infinito rosario de casillas donde en tiempos vivían ferroviarios encargados de la custodia de los pasos a nivel y, sobre todo, del mantenimiento cotidiano del tramo de vía anexo a las casas. Todas contaban con su pozo y, también casi todas, hoy son pasto del abandono y la ruina.En alguna de ellas hay unas grandes explanadas creadas sobre las colinas que hoy se muestran como agradables descansaderos. La situada en el km 22 ofrece unas preciosas perspectivas de las casa de Doña Mencía.

Antiguamente, todas estas tierras tenían mucha más vida que ahora, y una densa malla de cortijos, todos habitados, hacían que siempre hubiera gente en los alrededores. Todos estos cortijos ya no son viviendas y muchos de ellos se han arruinado completamente.

Nuestra vía mantiene ahora un trazado con casi nula pendiente gracias a ingentes movimientos de tierra, espectaculares terraplenes y profundas trincheras, sotenidas estas últimas con elegantes muros de sillería, van conformando el camino.

Después de recorrer unos 25 km desde Lucena, llegaremos a la antigua estación de Doña Mencía, que como en otros casos se ha reconvertido en restaurante. El pueblo debe su nombre a la esposa de un valeroso conquistador de la Edad Media y, como en las poblaciones vecinas, un alcázar corona el casco urbano. Acogida a las sombras de sus hermosos árboles se conserva la pequeña casilla que en antiguamente albergaba a la cantina en la que los viajeros, a pie de andén, podían tomar un refrigerio antes de subir a su tren.Posteriormente la vía se abre paso en un descenso entre los más hermosos paisajes del Parque Natural de las Sierras Subbéticas. Vale la pena admirarlo.

Antes de llegar al antiguo apeadero de Zuheros (km 17), nos encontramos con el puente de Zuheros, de valor monumental, estructura metálica y planta curva. Volando sobre las alegres aguas del arroyo Bailón (de ahí su nombre), los 104 m de altura son también un excepcional mirador sobre la más bella estampa de Zuheros, con los muros del alcázar cortados sobre el barranco y el blanco caserío arropado tras sus muros.Entre el puente de Zuheros y el antiguo apeadero, se encuentran algunos caminos que conducen al pueblo, todo un reto para el ciclista y caminante que quiera retar las empinadas cuestas. La ascensión al pueblo tiene una recompensa más que estimulante. Pasear por las calles de este blanco pueblecito proporciona todo un derroche de experiencias sensibles, máxime si se recorren en primavera, en pleno imperio de la flor. Las casas se cuelgan de las paredes de los barrancos en los que se apoya esta localidad y donde los militares sarracenos tuvieron a bien poner un castillo a simple vista inexpugnable. Cierto es que, finalmente, no eran tan invencible y los cristianos entraron en esta villa y la adornaron con alguna atractiva iglesia y algún palacio para acomodo del noble local. Desde la plaza de esta localidad se tendrá una de las mejores perspectivas de esta Vía Verde de la Subbética, el único camino medio llano entre tanta sierra. Para los más sufridos hay otra excursión que, por sino hubiera tenido bastante, aún tiene más cuestas. Esta propuesta llega a la cueva de los Murciélagos, una cavidad kárstica que los más viejos de Zuheros tuvieron a bien usar como vivienda, pintando en sus pétreas paredes algunas pinturas rupestres con cabras y otros animalitos. Además de las pinturas, la cueva atesora hermosas formaciones calcáreas y restos humanos de los antiguos pobladores que pueden justificar el paseo complementario.Famoso son los quesos de Zuheros y no será de extrañar que tropecemos con algún rebaño de cabras.

Varias áreas de descanso tenemos de manera seguida, la primera con fuente y la segunda, justo en el cruce entre la Vía Verde y la carretera que se dirige a Baena, con una reluciente casilla ferroviaria rehabilitada y dotada con paneles de interpretación.

A la derecha vamos contemplando el pueblo de Luque coronado por su iglesia castillo de “tiempos moros”. Continuaremos hasta la antigua estación de Luque (km 10). Un emprendedor empresario ha asumido la gestión del viejo edificio ferroviario y lo ha convertido en un restaurante que ha intentado recuperar muchos elementos de la antigua explotación ferroviaria.

Desde aquí terminaremos nuestra jornada dirigiéndonos hacia el pueblo, donde el albergue municipal de Luque queda en lo más alto, junto a su iglesia castillo y solo los más preparados ciclistas podrán llegar a él sin bajarse de la bicicleta.Las bicicletas se podrán almacenar en la terraza del albergue. Llegado al albergue se dará prioridad a las chicas en los baños para que posteriormente sea utilizados por los chicos. Los tiempos de las duchas deben ser cortos, ya que se disponen de termos con una cantidad de agua caliente limitada. La cena será a cuenta propia, si bien la gran diversidad de bares en el pueblo no dará ningún problema para satisfacer cualquier paladar. Para no pasar frío sería interesante llevar un saco.

El segundo día partimos desde el albergue hasta la estación de Luque para desayunar. Como empezamos todo el rato bajando, es bueno que nos abriguemos. Una vez repuestos fuerzas en la estación y entrado en calor, superaremos un paso a nivel para sortear la carretera N-432.

Con rumbo a la Laguna del Conde o del Salobral, la pequeña elevación de la vía la hace la mejor atalaya para contemplar el devenir cotidiano de esta laguna. Existen algunos miradores con interpretación del paisaje, información de algunas aves como las anátidas. Para no perturbar la vida natural, los miradores están a unos 300 y 500 m de la lámina de agua, por lo que serán necesarios unos prismáticos para observar con detalle.Después de subir hasta el collado de las Arcas, llegaremos al viaducto del río Guadajoz que separa las provincias de Córdoba y Jaén. Este impresionante mecano de 199 m de longitud vuela sobre el calmo cauce del río y hay que pasarlo despacio, y no por el peligro que pudiera haber, sino porque semejante obra humano hay que cruzarla casi en ánimo reverencial dado lo magno y lo osado de aquellos trabajos realizados haca más de un siglo.

Las aguas del Guadajoz han propiciado la formación de un gran tarajal aguas arriba del puente.

Aguas abajo del viaducto, el Guadajoz no fluye, ya que en época de lluvias, el nivel del embalse de Vadomojón llega hasta las mismas pilas del viaducto.

Después del espectacular viaducto del río Guadajoz y comenzando la leve y continuada subida, un nuevo puente metálico de 83 m cruza el barranco del Desjarradero.

Pasaremos por la Reserva Natural de la Laguna Honda (km 50), situada a la derecha del camino. Este espacio natural protegido tiene su mejor atalaya, como en la anterior laguna, desde la propia Vía Verde, regalando su espectáculo más vivo y colorido en las primaveras, cuando sus juncos acogen a una bulliciosa población de anátidas.Allí mismo tendremos paneles informativos que nos destacarán la geología, flora y fauna de la zona.

Abandonaremos el paisaje natural de los barrancos, ríos y lagunas, y superando el paso a nivel de la N-321, nos encontraremos con la estación de Alcaudete (km 48) está a 5 km de la localidad. Sus edificios parecen islas dentro del mar de olivos.

Pasada la estación de Alcaudete nos encontraremos con dos antiguos puentes metálicos del ferrocarril sobre los arroyos de la Esponela (km 46) y del Chaparral (km 45), ambos de 70 m de altura.

Seguidamente subiremos hasta la abandonada cantera de balasto ferroviario de La Muela. El balasto es la capa de grava o de piedra machacada, que se tiende sobre la explanación de los ferrocarriles para asentar y sujetar sobre ella las traviesas.

Otro viaducto metálico de 224 m de longitud se leva como perfecto mirador sobre el valle. A la derecha y a pie del viaducto, se eleva otra obra más modesta pero con mucha más historia. Se trata del puente medieval del río Viboras. Obra de un solo arco, permite el paso a un rancio camino casi olvidado hoy día.

Cumbre del Ahillo.

Entrando en el término municipal de Martos y con perfiles suaves, nos encontramos con la solitaria estación Vado-Jaén (km 37). Lejos de cualquier núcleo urbano, su creación se justificó sólo para facilitar un punto de cruce a los trenes. El mismo nombre de la estación es en todo punto artificial, ya que no se ajusta a ningún topónimo de la zona.Lo quebrado del terreno justifica otro espectacular viaducto, el que cruza de lado a lado el arroyo del Higueral de 133 m de longitud.Otro nuevo y atrevido viaducto de 208 m de longitud representa una de las obras más majestuosas del recorrido, el del arroyo Salado (km 34), contorneado por la cota del cerro de la Capellanía. Entrando en este punto visualizaremos a lo lejos la peña de Martos.

Una vieja compañera d camino, la N-321, la franquearemos por una pasarela de nueva construcción.

Las cerradas curvas marcarán la tónica del itinerario. Sólo los terraplenes y las trincheras se atreven a romper la perfecta geometría del olivar. También rompe el verde fondo la alba mancha de una cantera de yeso situada a la vera de la vía (km 26).

Antes de llegar a Martos, un nuevo encuentro con la N-321 nos hará pasar por un túnel bajo la calzada de la carretera que nos permitirá franquear limpiamente la cinta de asfalto. Pocos metros después podremos disfrutar de una fuente.

Elevado a 350 m del casco urbano, destaca la potente peña rocosa de Martos, coronado por los restos de un castillo, en tiempos, vigía de todo el valle. La peña de Martos nos sirve también como referente altimétrico, indicando que hemos coronado la cima de la Vía Verde del Aceite.

En la entrada nos encontraremos con la antigua estación de Martos (km 23) en la que destaca su marquesina, a pesar de su estado ruinoso.Desde este momento iremos descendiendo para continuar en la soledad de los olivos hacia Torredonjimeno. Una nueva pasarela de la N-321 nos facilitará el camino.

Un camino paralelo la pie del terraplén del ferrocarril nos desciende para poder cruzar otra vez la N-321, aunque en este caso aprovechando un paso inferior.Llegaremos a recinto de la antigua estación de Torredonjimeno (km 15,2) donde disfrutar de un espacio acondicionado para el descanso. Lamentablemente el edificio de la estación ha sido derribado por una poco afortunada acción del ayuntamiento de esta localidad, eliminando de un plumazo posibles nuevos usos de este edificio del siglo XIX al servicio de los visitantes.

Después de cruzar un sobrio viaducto metálico, la vía nos sorprende con el puente de la Piedra del Águila (km 12) vuela durante 104 m sobre el arroyo. Desde su base la vista es impresionante.

Posteriormente pasaremos por el túnel del caballico. Sus 333 m en curva han exigido su iluminación, lo que nos librará de correr ciertos riesgos.

Para disfrute del viajero, se ha instalado un área de descanso en la antigua estación de Torredelcampo (km 11).

Las carreteras han ido invadiendo el trazado ferroviario y para esquivar el asfalto, la Vía Verde se apoya hacia la izquierda en el camino de servicio.

En el suave descenso nos encontraremos con las ruinas del cargadero-apartadero de Moralduro (km 8,8), donde se traspasaba a los trenes la producción de yesos de una vecina cantera.

Una fuente (km 6,3) nos brindará la oportunidad de reponer fluidos. Este camino es en sí mismo una alternativa de ruta complementaria, ya que articula el itinerario turístico de la ruta Arqueológica de Los Torreones, que se encuentra perfectamente señalizada desde la Vía Verde mediante paneles direccionales e informativos. Un estupendo conjunto monumental formado por siete torreones y enigmáticas fortalezas medievales.

Unos kilómetros antes de llegar a Jaén la vía férrea sucumbió bajo el trazado de la autovía de circunvalación jienense, pero un cercano paso inferior y unos caminos rurales han servido para dar continuidad al trazado de la Vía Verde.

Jaén está arropada por la roquera estampa del Castillo-Parador de Santa Catalina. Daremos por concluida la vía en la zona norte de la ciudad, donde se ubica el Polideportivo de las Fuentezuelas y llegar en dirección sureste al Albergue Inturjoven de Jaén.A la mañana siguiente nos levantaremos temprano para coger el autobús a las 7:30 horas y llegada a Málaga a las 10:30, para coger el barco a Melilla que sale a las 13:00 horas.

El programa de TVE “Vive la Vía” nos ofrece varios vídeos: introducción (parte 1; parte 2; parte 3) y de cada una de las vías: Vía Verde del Aceite (parte 1; parte 2) y Vía Verde de la Subbética (parte 1; parte 2). Aquí te dejamos la primera parte de la Vía Verde del Aceite.

Dentro del equipo que llevar es aconsejable realizar una lista con el material imprescindible y aconsejable:

  1. Bicicleta. Puesta a punto.
  2. Casco.
  3. Alforjas.
    1. O mochila de 35-40 litros (para llevar lo que no necesitaremos durante la ruta ciclista) que se llevaría en una furgoneta. Una mochila de 10-20 litros para llevar lo necesario durante el itinerario.
  4. Inflador; desmontables; kit de parches (parches, lija y disolvente).
  5. Multiherramienta: llaves allen y destornillador.
    1. Interesante que incluya un tronchacadena. Cuando la cadena sea nueva, suelen sobrar varios eslabones; guardarlos por si se necesitan.
  6. Bridas.
  7. Candado para la bicicleta.
    1. Puede ser interesante una cuerda como la de los zapatos para amarrar la bicicleta en el barco.
  8. Móvil y cargador.
  9. Bolsa de basura.
  10. Calzado para bicicleta.
  11. Vestuario:
    1. Culotte (badana).
    2. Cortaviento. En caso de lluvia o duda:
      1. Chaqueta impermeable transpirable.
      2. Opcional el sobrepantalón impermeable.
    3. Dos camiseta sintética.
    4. Muda.
    5. Pantalón largo cómodo y ligero.
    6. Camiseta algodón.
    7. En caso de frío:
      1. Guantes.
      2. Braga para el cuello.
  12. Neceser: desodorante, champú, cepillo y pasta de diente.
  13. Toalla pequeña.
  14. Chanclas.
  15. Botiquín:
    1. Gasas.
    2. Betadine en cápsulas. Agua oxigenada.
    3. Gasas cicatrizante (ej. Tulgrasun).
    4. Antiinflamatorio en tubo.
    5. Colirio (para los ojos).
  16. Alimentación:
    1. Barrita energéticas.
    2. Frutos secos: dátiles.

Todos estos materiales se pueden almacenar en bolsas de congelados con cierre. Permitirá llevarlo ordenado (neceser, herramientas, alimentos, etc.) y dotarlo de impermeabilidad.

Es muy interesante llevar guantes para cualquier ajuste mecánico, así como toallas de bebé para sus múltiples usos.

En caso de de altos índices UV es imprescindible un protector solar, sobre todo para antebrazos, cara, muslos… Aunque no haga excesivo sol, es muy recomendable unas gafas deportivas que permitan la transpiración para evitar que se nos metan objetos extraños en los ojos: insectos, polvo del camino, etc.

Se puede valorar llevar un saco (pequeño y ligero) si no se dispone de mantas en el albergue de Luque o se es friolero.

Si se viaja en autobús, es necesario que la bicicleta vaya embalada, para lo que se venden unas fundas que recogidas no ocupan espacio y son ligeras.

No puede faltar la cámara de fotos para inmortalizar momentos, lugares, colores…

La cartografía utilizada es el Mapa Militar de España. Escala 1:50.000. Hojas 946, 947, 967, 968, 988 7 989.

El firme es mixto: asfalto y tierra compactada, si bien en determinados terrenos el barro se hace presente y puede dificultar algo más esta sencillísima ruta.

Previamente hay que explicar algunas limitaciones o contingencias para el viaje. Pueden ser:

  • No estar acostumbrado a estar tanto rato subido al sillín. Las badanas de los culotte son necesarias, pero es necesario echar horas previamente.
  • No tener una buena condición física.
  • No tener mentalidad para realizar actividades físicas de intensidad moderada y larga duración. La mayoría practican “esfuerzos polideportivos”, por ejemplo, de dos tiempos de 20 minutos y con cambios, sesiones de 50 minutos, etc.
  • No tener la bicicleta a punto: apretar las bielas, los frenos no rozan, la rueda está centrada, está limpia (a veces hay que desengrasar para limpiar) y engrasada, las ruedas están a la presión recomendada…
  • No tener las herramientas, conocimientos mecánicos básicos y repuestos, por ejemplo, para resolver un pinchazo.
  • Sabemos llevar una cadencia de pedaleo adecuada (no hacer molinillos, ni llevar un desarrollo muy duro) y cambiar correctamente (no cruzar la cadena, cambiar de uno en uno, cambiar justo antes de que lo necesitemos, de manera más progresiva con los piñones, etc.). Es importante tener los cambios ajustados para que la cadena no se quede pillada y nos carguemos el desviador trasero.
  • Mantener una postura nada adecuada: talla de la bicicleta, altura del sillín, altura de las manetas de los frenos, posición de los pies…
  • Es fundamental tener un portabidón y un bidón para no tener que parar para hidratarnos, Nos rompe el ritmo. No obstante hay que para cada cierto tiempo: 1 hora (ahí podemos rellenar el bidón).
  • No valorar la oportunidad de conocer, relacionarse, divertirse, superarse, etc.

Un poco de historia.

A pesar de que los primeros intentos de tender un ferrocarril pasando por Jaén dotaran del año 1881, no fue hasta 1893 cuando los primeros trenes circularon por esta ciudad camino de Puente Genil. Con esta nueva vía, la Compañía de Ferrocarriles Andaluces creaba un nuevo acceso a Andalucía desde Linares, enlazando en Puente Genil con sus trazados que, desde Córdoba, iban a Málaga y Algeciras. Esta vía suponía una competencia al principal acceso ferroviario desde la meseta que, explotado por la todopoderosa compañía MZA, discurría por el valle del Guadalquivir.

Una de las principales funciones de aquel nuevo ferrocarril fue el transporte de aceite a granel, embarcado en vagones cisterna. Tal fue el protagonismo de este transporte que el ferrocarril recibió la denominación popular de Tren del Aceite, nombre que ha heredado la actual Vía Verde. Pero, además del aceite, las vías de este ferrocarril también sirvieron para transportar carbones de la cuenca de Belmez, plomo y otros metales de los yacimientos linarenses hacia el puerto de Málaga.

Pero la historia económica del ferrocarril nunca fue boyante. Así, salvo el temporal repunte que experimentó a finales del siglo XIX durante la guerra de Cuba, las cifras marcaban en color rojo año tras año. De esta manera se llegó al año 1936, en el que la línea, junto a todas las que formaban la amplia red de “Andaluces” fue intervenida por el Estado, al comprobar que la situación económica era ya insostenible.

Otra guerra, la civil, dio nueva vida al ferrocarril, periodo en el que este trazado sirvió de alternativa al frecuentemente bombardeado Espeluy-Sevilla. Pero cuando callaron los fusiles también lo hicieron las locomotoras, que cada vez se dejaban ver menos por sus vías y a unas velocidades medias de infarto: ¡30 km/h! En esta lánguida situación el ferrocarril se mantuvo precariamente en activo hasta el año 1985. En esa fecha, junto a otros cientos de kilómetros de vías esparcidos por los campos españoles, fue clausurado todo el tramo entre Jaén y Puente Genil.

5 respuestas a Vía Verde del Aceite

  1. carmenp dice:

    Muy bueno, te felicito. Soy de esa tierra Subbética, la Vía Verde hace muchos años que la conozco y que he entrenado en ella, es una gozada. Buen viaje y disfruta del desayuno Molinero, típico de mi tierra.
    Saludos,
    C.

    • pepeinef dice:

      Hola Carmen.
      La verdad es que el trabajo está en la presentación, porque el contenido está basado en la Guía de Anaya. No obstante, intentaré incorporar más información con enlaces, en los comentarios, etc. Las fotos si son propias.
      La he realizado varias veces, la última con el ciclo formativo que impartimos en nuestro instituto en Melilla. Estaremos allí de nuevo el 2 de noviembre. Esta vez en bicicleta con el TAFAD y mediante el senderismo con el TECO.
      A mi particularmente me encanta esta vía y no me canso de realizarla.
      Un saludo.

  2. pepeinef dice:

    Elegimos el barco por los descuentos a jóvenes, familia numerosas, etc., así como aprovechar la noche en el desplazamiento y ahorrarnos la estancia. Se pueden sacar los billetes por agencias de viaje o por cuenta propia. Para el descuento se requiere de una fotocopia del DNI, del carnet joven, dos documentos que se deben expedir en el Palacio de Exposiciones y Congresos (PEC) donde está la oficina de turismo (para idea y vuelta), fotocopia del libro de familia (para las numerosas) donde esté la caducidad del libro.

  3. pepeinef dice:

    En uno de los pueblos más bonitos de la ruta, Zuheros, podemos combinar la ruta con una vía ferrata: http://www.viaferratazuheros.com/

  4. via verde dice:

    en el restaurante el anden no permiten entrar comida de tu casa es decir que tu no puedes llevar una tarta echa en tu casa y tomarte el cafe de ellos pero ay gente que si lo ase y a otros nos dicen que no y nos ponen mala cara todos moros o cristianos

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